Nadie llega tan lejos como el que no sabe a dónde va.
J. W. von Goethe
Claro, porque cuando llega no para.
Aunque también si no sabe a dónde, puede que no parta nunca.
Y por otro lado, ninguno llega demasiado más lejos que los demás, tomando en cuenta que todos estamos restringidos a la misma órbita, y hacemos casi exactamente el mismo recorrido anual alrededor del sol, cada cual con vibraciones distintas. Vistos desde Marte, no hay diferencias.